De ojo en el sol
* El bronceado perfecto (y
saludable) tiene horario: por la mañana, antes de las
10 h, y por la tarde, después de las 16 h. Así,
hay sol sin exceso de rayos ultravioletas o infrarrojos para
todos: los que gustan de madrugar y para quien prefiere
aplaudir la puesta del sol.
* Tan importante cuanto la ropa
(a no ser que la playa sea de nudismo), es el protector solar.
Pregunte a su médico cuál el grado de protección
que su piel necesita.
* Accesorios son fundamentales:
lentes oscuras, gorra, sombrero de ala ancha completan el
visual y protegen el rostro de los rayos solares. Pero use
productos de buena calidad, evite lentes y protectores
vendidos en la calle.
* Trampas: el bochorno, especie
de niebla común en las ciudades de playa, quema de
verdad, incluso sin sol. No se equivoque con la brisa a la
orilla del mar ni piense que quedarse en el agua todo el
tiempo impide quemarse la piel. El bochorno no es inofensivo,
viento y agua protegen del calor, pero no de los rayos
solares. ¡En la playa, en la piscina, en los paseos, pase
el protector solar!
* ¿Usted todavía no
había leído este manual de verano, y ya había
comenzado a hacerlo todo mal? En caso que aparezcan placas
rojas o enrojecimiento en el cuerpo, por favor: evite el sol,
pase crema hidratante y beba mucho líquido. Si siente
dolores de cabeza, fiebre o flojedad en el cuerpo, procure un
médico.
Despacio con las olas
* Las playas cariocas son
lindas, pero respete el mar. Quedarse a la orilla del agua es
mejor que estar más allá del lugar donde rompen
las olas o cerca de los surfistas: en la orilla no hay riesgo
de ondas fuertes, de golpearse con una plancha desgobernada en
la cabeza, se está cerca de los puestos de salvavidas y
también se puede disfrutar de una buena conversación.
* ¿Resolvió dar una
zambullida? Calma, vea como los cariocas entran en el mar:
despacio, mojándose el cuerpo, las muñecas, para
acostumbrarse con la temperatura del agua y evitar choques térmicos.
Vamos para la fiesta
* Antes de salir para una
fiesta, restaurante o casa nocturna, procure informarse en el
hotel o con el guía cómo llegar y salir del
local. Lleve tarjeta de crédito y poco dinero en
efectivo. Cambie solo en las casas especializadas o en el
hotel.
* Cuerpos bonitos y atractivos
también pueden contener enfermedades
infecto-contagiosas. Por eso, si aparece algún flirteo,
no se olvide del preservativo. Use el preservativo durante
todo el acto sexual (no solo en la eyaculación) y evite
sexo oral con compañeros(as) desconocidos(as), porque
el HIV (virus del SIDA) puede ser transmitido por vía
oral.
* Esté vigilante con sus
pertenencias - bolsa, dinero, joyas, cámaras. Beba poco
y no lleve desconocidos(as) para la habitación del
hotel.
Sin tumulto
* En el Carnaval, para
presenciar el desfile de las escuelas de samba, compre la
entrada en puntos acreditados o en las taquillas de la Marqués
de Sapucaí. El día del desfile, vaya y regrese
de taxi.
* Los juegos de fútbol
en el Maracaná también son emocionantes. Como
todo evento que atrae multitudes, hay recursos que garantizan
la tranquilidad: aléjese de los grupos organizados de
fanáticos, solo use camiseta de equipo si está
con brasileños en el grupo. Llegue una hora antes del
comienzo del juego y salga 15 minutos antes del pitazo final
* Rio de Janeiro es una gran
ciudad. Como en toda metrópoli, el turista debe
prevenirse. Deje el pasaporte y documentos originales en el
hotel, salga con copias, lleve el mapa y la tarjeta del hotel.
Ande en grupo, de preferencia por calles iluminadas. Caminatas
nocturnas en la arena no combinan con uso de relojes, joyas, máquinas
fotográficas y filmadoras. Y las favelas solamente
deben ser visitadas con el tour.
La ropa precisa
* En la playa, cuanto menos
ropa, mejor. Pero no entre de bikini o solamente en trusa en
los restaurantes. En la ciudad, bermudas, camisetas, y
sandalias son ideales. Al aire libre, ya sabe: gorra,
sombrero, lentes oscuros. ¡Use protector solar! Si hay
chance de una zambullida en la playa o en un salto de agua,
vaya con calzón o trusa por debajo de la ropa.
¡Atención a la
dieta!
* Camarones, langostas y
mariscos son alimentos de digestión difícil. Y
cuando van acompañados por una buena pimienta, todo
puede acontecer. ¡Vaya despacio con los frutos del mar!
*¿Es necesario decir que
restaurante, bar o kiosco deben tener buenas condiciones de
higiene? ¿O a usted le gusta vivir peligrosamente?
* El agua del grifo es para
lavarse las manos, el rostro y la loza. No es para beber.
* Antes de viajes en ómnibus
prefiera comidas ligeras, en vez de pesados sandwiches de jamón,
queso y salami. En las paradas, escoja alimentos
industrializados.
* Si usted tiene diarrea, vómitos,
enrojecimiento en el cuerpo o picazón después de
ingerir alimentos, procure orientación médica e
informe qué y dónde usted comió.
* La comida brasileña es
deliciosa, probablemente diferente de la que usted está
acostumbrado. ¡Vaya con calma, poco a poco, para mantener
la forma y ponerse tan elegante como los cariocas en las
playas!
Saludable de Norte a Sur
* Algunas regiones de Brasil
exigen que el viajante se vacune contra enfermedades
tropicales. Pregunte al guía o en el hotel las
providencias necesarias.
* Si necesita de atención
médica durante la estadía, no se olvide de
llevar de vuelta a su país los informes (en su idioma)
y exámenes para su médico. Y no se olvide de los
recibos, importantes para reembolsos.
¿Y los niños?
* Ellos van a adorar el viaje,
las playas, los paseos. Siempre que estén con ropas
ligeras, protegidos por filtros solares y salgan con etiquetas
de identificación prendidas en alguna pieza del
vestuario o en un cordón en el cuello.
* Rio de Janeiro es una de las
ciudades más bonitas del mundo, la alegría y
buen humor del carioca convidan para un rápido retorno
a la ciudad.
* Cuando regrese, puede estar
seguro de que estaremos aguardándolo de la misma forma
que el Cristo Redentor en lo alto del Corcovado: con los
brazos abiertos.
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